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Encuentra tu propósito

Quizá hubiera tenido que escribir antes este post, para preparar el arsenal post-fiestas, pero bueno, las cosas caen cuando caen y además, nunca es tarde para hablar de propósitos, planificación y crecimiento personal, ¿verdad?

Ponernos a hablar de titulares que parece que te gritan con voz de teletienda “consigue tus objetivos, alcanza tus metas, cumple tu planificación, sigue estos 5  pasos…”, pues agobia un poco, conseguir algo que nos enriquezca y nos haga sentir plenos, va más con lo de fluir y disfrutar, que con una misión estrictamente planificada y asfixiante.

Y por eso los propósitos que nos marcamos a principios de año pueden acabar convirtiéndose en verdaderos despropósitos.

Podríamos empezar por redefinir este tema. Propósito como tal, sólo hay uno, el de tu vida, el grande, el de tu misión en el mundo, el… ¿qué has venido a hacer aquí? Y luego están los pequeños pasitos (los propósitos de año nuevo, por ejemplo..) que te acercan a ese Propósito con P mayúscula.

Los objetivos que nos proponemos nos deberían acercar a nuestro Propósito. Si no es así, simplemente son más cosas que hacer, más sobrecargas, menos tiempo que dedicar a la Gran Meta. Si no es así, pasado un tiempo dejan de tener valor para nosotros y empezamos a esquivarlas, hasta que las abandonamos y nos sentimos culpables. Y no te deseo eso, ni sentimiento de culpabilidad, ni ansiedad, ni frustración por no conseguir cosas que no te enriquecen ni te elevan. No pierdas tu tiempo ni tu energía.

Entonces, empecemos por definir nuestro Propósito para comprobar si los objetivos están enfocados o no.

Pregúntate qué te inspira, que te apasiona. Lanza la pregunta al aire para averiguar qué es eso a lo que te llama la vida. Lo que te inspira y provoca un cambio en aquellos que vas a tocar con tu varita ¿Te suena eso de la intuición? Si. Confía en ti.

Rodéate de gente que te enriquezca en este camino, que te rete, de quienes aprender. Esta gente no es competencia, es comunidad.

Sal de tu zona cómoda, atrévete aunque tengas otras voces que te frenen con sus miedos. Si te vibra dentro, es que vas bien. Porque nuestro Propósito en la vida es lo que va a hacer que “vayas por la vida chutado”, como dice Victor Küppers.

La vida trata de emocionarse, y si tienes una Meta que te pone ese brillo en los ojos, cualquier propósito que tengas para llegar a ella no será un desafío sino un viaje para crecer y disfrutar de sus retos.

Así que, coge boli y papel o una nota mental, escribe en ella lo que se te da bien, por lo que la gente te busca (en qué te piden ayuda tus amigos, por ejemplo). Si tienes una idea de por donde pueden ir los tiros, avanza cada día en esa dirección, con pequeños pasos. Así cada podrás sentirte orgullos@ por estar en camino de aportar algo que nutra al mundo y en compensación, te prometo que te irás a dormir con la sonrisa más plena de todo el día.

Ondea tus bengalas para celebrar que hoy, ya estás un pasito más cerca de tu Propósito.

Mis retos tomaron sentido cuando me dí cuenta de que podía alinear mis emociones con mis intenciones. Y aquí estamos, estudiando, escribiendo y reflexionando sobre el camino. Me encantaría escuchar vuestras andaduras por el mundo, ¿qué Propósito intuís que tenéis en la vida y qué propósitos de Año Nuevo os habéis planteado?